El vino natural abarca una tendencia generalizada entre los enólogos que adoptan enfoques sencillos o tradicionales para la producción de vino. Estos vinos se elaboran sin la aplicación de pesticidas o herbicidas, y con el mínimo o ningún aditivo. Típicamente, el vino natural se elabora a pequeña escala, empleando métodos tradicionales en lugar de técnicas industriales, y sometiéndose a fermentación con levaduras autóctonas.